Por Marisol Magaña

El Presidente de Estados Unidos en varias ocasiones ha sido cuestionado sobre su salud mental. En octubre pasado la psiquiatra Bandy X. Lee, profesora de la Escuela de Medicina de Yale, urgió se le realizara un examen psicológico.

La catedrática que lidera un grupo de 27 especialistas en salud mental, argumentó que Trump “es peligrosamente inestable y a veces su comportamiento resulta violento”. Ante esto, el líder de la nación de las franjas y las estrellas respondió en su cuenta de Twitter: “Soy un genio muy estable”.

El auto proclamado “genio muy estable” ha insistido en la construcción de un muro que divida a su país de México, algo así como el que se derrumbó en Berlín en 1989. Su obsesión no sólo es edificar un muro, sino que nosotros lo paguemos; idea que pasó de ser ofensiva a un chiste que da vida a varios memes.

 

En la trinchera de la xenofobia

México ha resistido varios ataques desde verbales, hasta acciones que han tenido repercusión en el mercado nacional. Donald Trump ha humillado al Presidente de México, Enrique Peña Nieto y, además, ha calificado a los mexicanos (que radican en su país) de ladrones y violadores.

Al líder norteamericano sólo le han bastado 365 días para desmantelar el legado que dejó su antecesor Barack Obama. Muy lejos ha quedado el enfoque en nuevas políticas en materia de derechos civiles y la idea de impulsar la esperanza.

Donald Trump al parecer se ha empeñado en convertir la Casa Blanca en un talk show, donde él como conductor amenaza, insulta, agrede y miente.

Durante 12 meses, hemos visto que ha revertido el acuerdo de Libre Comercio del Pacífico (TPP por sus siglas en inglés), se ha empecinado en derrumbar el Tratado de Libre Comercio de América del Note (TLCAN), abandonó el pacto contra el cambio climático y ha querido desatar la irá en Medio Oriente, al reconocer a Jerusalén como capital de Israel.

El mundo entero ha sido testigo de cómo el Presidente de una potencia como Estados Unidos, en un acto reprobable y carente de diplomacia, negó darle la mano a la canciller alemana, Angela Merkel.

El colérico mandatario también le ha declarado la guerra a la libre expresión; a la prensa de su país. The New York Times, The Washington Post, CNN, entre otros, fueron blanco de su ira al ser calificados como “enemigos del pueblo”.

The Washington Post, publicó que, hasta el 10 de octubre pasado, el Presidente Donald Trump hizo mil 318 afirmaciones que no eran verdad. Esto desató una ola de rabietas del mandatario, que, como parte de su carácter intolerante, ha amenazado en varias ocasiones con retirar la licencia a medios críticos. No obstante, ha incitado a la violencia contra la cadena CNN.

 

Un año de altibajos

El líder estadounidense ha sido tachado de xenófobo, misógino, homófobo, mentiroso, intolerante, agresivo, peligroso, narcisista, y, hasta loco.

El magnate que odia los acuerdos comerciales y teme a los migrantes, durante su gestión ha querido desmantelar el legado que dejó el Barack Obama. Sin embargo, tocó el polvo con la humillante derrota del Obamacare. En este caso ni siquiera logró el apoyo de su partido, el Republicano.

El magnate además de su baja popularidad y credibilidad, ha visto una gran rotación en su equipo de trabajo, y es que, a un año de la investidura presidencial, 18 personas han sido destituidas o han abandonado su cargo.

A lo largo de su gestión, Estados Unidos retiró la protección migratoria a 59 mil haitianos y 200 mil salvadoreños y abrió la puerta a su deportación. A su vez, realizó un comentario repulsivo, tras escuchar una propuesta de restaurar un programa de protección migratoria para Haití, El Salvador y algunos países africanos.

 

Mucho ruido y pocas nueces

Y cómo olvidar la turbulencia en los mercados financieros que ocasionaba Trump con sus discursos cuando era candidato la presidencia de los Estados Unidos. Cómo olvidar el día en que logró que la moneda mexicana se cotizara cerca de los 22 pesos por dólar.

Datos del Banco de México (Banxico) señalan que el 19 de enero de 2017, el peso mexicano se colocó en un máximo de 21.9900 por dólar, esto a días de que el mandatario tomara protesta como Presidente del vecino país del norte.

Sin embargo, poco a poco las amenazas de Trump perdieron credibilidad   y el peso mexicano comenzó a ver la luz. Datos del Banxico arrojan que durante el año que lleva como mandatario, la moneda nacional ha presentado recuperación.

Estadísticas del Banco Central señalan que el 19 de julio de 2017, fue el día en que el peso mexicano vio la mayor mejoría, esto porque se cotizó en un máximo de 17.53 y en un mínimo de 17.43 pesos por dólar.

En la era de Trump falta mucho camino por trazar, aún están en puntos suspensivos temas de comercio exterior como el TLCAN, relaciones diplomáticas, política migratoria, crecimiento económico y los efectos de su amada reforma fiscal.

La volatilidad en los mercados que ha generado el mandatario antes y durante su gestión, es inminente, pero, existen especialistas que te pueden ayudar a proteger tu patrimonio del temido efecto Trump.

Es por esto, que es momento de contactar a un asesor experto para que juntos consigan el éxito que tanto deseas. No lo esperes más y consolida tu patrimonio de la mano de un especialista de una Casa de Bolsa.

Estamos en el primer año de gobierno de Donald Trump y la sociedad estadounidense parece desmoronarse. Veremos qué sorpresas nos trae este 2018.

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