Por Tomás de la Rosa

Jim Rogers a sus 75 años, es un inversionista legendario. Ha disfrutado la mitad de su vida viajando con su esposa, gracias al fruto de su Estrategia de Inversión que logró cuando tenía 37 años. Fue así como consiguió ganancias extraordinarias del orden de 51.9% promedio cada año por un periodo de una década, más de 10 veces el rendimiento del S&P 500 que avanzó 4.4 por ciento, en el mismo lapso.

Dos años más tarde de graduarse en Historia por la Universidad de Yale a los 22 años (1964), obtuvo su maestría en Filosofía, Política y Economía por la Universidad de Oxford, en Inglaterra. En 1970 comenzó a trabajar en el Banco de inversión Arnhold and S. Bleichroeder (firma que pasó al control de Blackstone y Corsair Capital, en diciembre de 2015), ahí conoció al ahora también gurú de los mercados financieros, George Soros.

Sin dudarlo dos veces, Soros y Rogers decidieron renunciar a Arnhold and S. Bleichroeder en 1973. Esto en aras de búsqueda de su independencia financiera porque el Banco de inversión estableció nuevas políticas que impedían a los estrategas obtener un porcentaje de las ganancias.

Así que, los dos expertos financieros contrataron una secretaria y fundaron ese mismo año el Fondo de inversión Quantum Fund, según información del sitio especializado Street Stories.

“Durante los siguientes 10 años, la cartera de la firma de inversión global (de Quantum Fund) ganó 4,200%, y Rogers se retiró a los 37 años”, señala el portal de información oficial del Alma máter de Rogers, Yale News.

Según el portal especializado en noticias financieras ValueWalk, en el mismo periodo en el que Quantum Fund ganó 4,200%, el índice S&P 500 solo ganó alrededor del 47%, entre 1970 y 1980.

Para entender fácilmente lo que dicen Yale News y ValueWalk se puede señalar, a manera de ejemplo, que una inversión de medio millón de pesos en esa década en Quantum Fund se habría convertido en 21.5 millones y ese mismo monto en un instrumento que replicara el S&P 500 en 735 mil pesos. Es decir, el costo de oportunidad entre uno y otro fue de 2,825% o 20 millones 765 mil pesos.

Quantum, dicen los expertos, era un Fondo de inversión muy innovador para la época, porque invertía en diferentes instrumentos y en mercados de todo el mundo. Según el autor del libro “Ganar en Bolsa”, Renato Di Lorenzo, señala que Rogers en la Estrategia de Inversión, decía en qué invertir y Soros decidía en qué momento se hacía la inversión.

Así, el financiero decidió recorrer el mundo en su motocicleta con su fortuna ganada, apostando en contra del sentido del mercado. Según el portal del Guinness World Records, en 2001 Roger fue reconocido por recorrer más de 245 mil kilómetros en un viaje continuo por 111 países, en un vehículo especialmente diseñado, un todoterreno Mercedes Benz.

 

Nueva apuesta

Con todo y su mundo de viajes de placer por el globo, nunca se desligó completamente de los mercados financieros. Antes de partir a uno de sus “paseos” por 115 países al recorrer más de 240 mil kilómetros en casi tres años, Rogers creó el “Rogers International Commodities Index” (RICI), un índice para invertir en commodities: productos agrícolas, energéticos y metales.

Durante los casi tres años de su viaje, el RICI “subió 30%”, escribió el llamado Rey de los commodities, James Beeland Rogers (mejor conocido como Jim Rogers) en un artículo que se publicó en su página web el 6 de enero de 2002. “Siempre hay alguien haciendo dinero, incluso cuando los tiempos son difíciles”, enfatizó el gurú.

“Los inversionistas inteligentes saben cazar en aquellos sectores que han sido golpeados o están en situaciones especiales que podrían proporcionar una excelente rentabilidad”, señala Rogers en el mismo artículo “Home Again”.

La página web del RICI señala que el Índice RICI Total (Rogers International Commodity Index) está compuesto de 37 contratos de futuros de diferentes productos que cotizan en nueve Bolsas de Valores en cuatro países (y por ende en cuatro monedas diferentes). La ponderación del índice intenta equilibrar los patrones de consumo en todo el mundo (economías desarrolladas y en desarrollo).

En el RICI Total, de los 37 productos, el 42.70% está concentrado en cinco productos: Petróleo WTI y Brent, trigo, maíz y algodón. Pero, además, la empresa de Rogers tiene otros tres índices. En el orientado a los productos agrícolas, el 49.25% está invertido en maíz, trigo, algodón y soya, el restante 50.75 por ciento está invertido en otros cinco productos.

En el índice de metales, compuesto por 10 productos, cinco de ellos (cobre, aluminio, oro, plata y plomo) concentran el 75.71 por ciento. Además, en el índice de energía, tres (WTI, Brent y gas natural) de los seis productos concentran el 85% de la inversión.

Di Lorenzo señala que “se afana en desenterrar información” económica y financiera para detectar tendencias antes que otros. Además, asegura que Rogers no usa el análisis técnico, que evita la comparación con opciones y que el inversionista siempre tiene tanto posiciones largas como cortas de los instrumentos invertidos.

 

La llave maestra

Según Di Lorenzo, La estrategia de Rogers es esperar a que se cree valor en el mercado. Esperar a que se dé un “catalizador” que haga despegar las cotizaciones y entonces “entra y mantiene la posición testarudamente”. Además, otro “leitmotiv de Jim Rogers es comprar o vender la histeria”. Un ejemplo, de esta última, fue el desplome del precio de la acción de Apple de 70 a 15 dólares en los primeros días de 1981.

Así, Rogers, autor de varios libros sobre inversiones en el mercado financiero, profesor de finanzas, conductor de televisión y articulista en varios periódicos, señala que prefiere invertir en instrumentos que los inversionistas están vendiendo. “Generalmente es un buen momento para comprar cualquier cosa, incluyendo el oro”, indica el gurú en una entrevista con Forbes publicada en junio pasado.

“Si eres observador y notas un cambio y ese cambio es de algo barato e ignorado (por los inversionistas) en la forma en que la Corona danesa (moneda de Dinamarca) fue en el pasado, probablemente vas a hacer una buena inversión“, señala.

También comenta que el precio de las cosas cambia debido a las noticias, por ejemplo: la información sobre un desastre genera la caída de precios, lo que él aprovecha como inversionista de corto plazo.

 

Nuevas miras

Rogers, que reconoce que desde que abandonó Quantum Fund no ha tenido contacto con Soros, reiteró a Forbes su confianza por Asia. Señala que, en 1807, las personas inteligentes se mudaron a Londres, en 1907, las personas inteligentes se mudaron a Nueva York, y “en mi opinión, el siglo XXI es el siglo de Asia”. Además, afirma que “Rusia es odiada, pero soy optimista sobre los cambios en Rusia”.

Así como Rogers y Soros, también busca tu independencia financiera y contacta a un asesor experto para que te ayude en la toma de decisiones sobre los instrumentos más atractivos para invertir.

Tu asesor te ayudará ver tus oportunidades de inversión y quizá en mediano o largo plazo, también estés planeando unas vacaciones por algunos países del mundo, como las de Rogers con su esposa.

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