Por Mauricio Grajales Tarin

Al parecer muchas personas se muestran confusas con dos términos: ahorro e inversión. Es por esto que nos hemos encontrado con clientes que en su primer acercamiento a un asesor financiero mencionan: “no necesito los recursos, son para hacerlos crecer; pero soy muy conservador en lo que a inversiones se refiere”. Esto nos podría hacer pensar que en realidad quieren ahorrar y no invertir, pero hace falta más información para encontrar una respuesta correcta.

Para entender bien estos conceptos es importante saber que el ahorro está sujeto únicamente al valor del dinero, basado en la inflación.

Al momento de ahorrar, es de vital importancia conocer para qué se necesitan los recursos, cuál es su destino y cuándo se van a requerir. La edad es otro factor importante, así como algunas características del perfil. Esta y más información es necesaria a la hora de planear una Estrategia de Inversión diversificada.

Cuando hablamos de inversiones, nos referimos a poner a trabajar el capital. Como asesores financieros, nuestra obligación es tener muy clara la expectativa, la rentabilidad de la inversión, pero, sobre todo, el objetivo de los recursos en un tiempo determinado.

En el mundo de las inversiones existen casos muy interesantes, pero a la vez muy distintos, con los que puedes conocer y aprender, por lo que te expondremos dos muy particulares.

  • El primer caso se trata de una viuda de 90 años que heredó una gran suma de dinero de su esposo. Además de las propiedades que poseía, contaba con una pensión que era más que suficiente para solventar sus gatos. Tenía un seguro de vida y sus gastos médicos estaban cubiertos. A lo único que no podía tener acceso era a viajar y esto se debía a su avanzada edad.
    El único objetivo de la señora era cubrir todos los gastos que tuvieran sus nietos al llegar a la universidad. Platicando más a fondo con ella, compartió que el mayor de ellos tenía 13 años de edad. En ese momento, nos dimos cuenta que esta estrategia específica tendría una diversificación en diferentes instrumentos de Renta Variable, ya que faltarían muchos años para lograr el objetivo (a pesar de la avanzada edad de la señora).
  • El otro ejemplo es de un joven estudiante que se convirtió en heredero. El joven no contaba con seguro médico ni de vida. El costo de sus estudios representaba el 80% de la suma total de la herencia.
    Contrariamente a la señora, la Estrategia de Inversión para él tendría que ser con instrumentos relativamente líquidos y con poca volatilidad, con la finalidad de asegurar el capital y así, solventar sus estudios universitarios.

En ese sentido, ambos ejemplos nos permiten comprender la importancia de saber con claridad para qué son destinados los recursos y, sobre todo, para cuándo se necesitarán.

Ahorrar no es lo mismo que invertir y para poner a trabajar tu dinero existen los asesores financieros de una Casa de Bolsa, los cuales serán tus Aliados con Valor.

Es momento de contactar a un asesor financiero para que juntos puedan materializar todos tus proyectos.

 

Conoce por qué invertir es una opción para capitalizarte